SIMON EDMONSON
Uno de los regalos que me ha dado la exposición “Paisajes de
silencio” en la Galería Mad is Mad es que mi admirado artista Simon Edmonson se
ha interesado por ella y ha venido a ver mis paisajes en directo, hemos podido
charlar de técnicas y de temas comunes como la introspección en la pintura, el
silencio de los espacios vacíos, la luz que emana de fondo del lienzo o papel,
los paisajes tarkovskianos y un largo etcétera…
“Mi desarrollo personal empieza en la tradición británica de
la Escuela de Londres, pero mi progreso continuó ajeno a cualquier tendencia, y
siempre enfocado hacia una figuración muy personal. Admiro enormemente a
grandes artistas del pasado y mi intención es y ha sido siempre, continuar como
parte del núcleo y la unión que hay entre Tiziano, Velázquez, Degas y algunos
artistas más recientes como Diebenkorn o Auerbach, por ejemplo. Este es mi
reto.” Simon Edmonson, Revista de
Museología #91, 2024.
Simon habla de transitar un camino paralelo al mainstream, cuenta
que se traslada al momento de la proto-modernidad junto a Manet o Degas en que
la importancia de Velázquez y Goya era enorme y los artistas de ese momento
vivían inmersos en una continua búsqueda. Realiza un exhaustivo estudio de sus
grandes referentes directamente en el Museo del Prado, viviendo más de treinta
años en Madrid.
Su pintura bebe de otras épocas, alejándose de las
tendencias actuales y las modas predominantes del arte contemporáneo con una
visión actual y un estilo único. Volver a los clásicos y reivindicar una
pintura figurativa de gran densidad, de profundidad psicológica, crear una
experiencia contemplativa, ahora mismo, es revolucionario. Su pintura invita al
tiempo a detenerse y nos adentra en ella, en esos espacios de atmósferas
cargadas de emoción y ensoñaciones.
En una de mis primeras clases el profesor y artista Jon Ander del Arco me enseñó el vídeo “White Street” (YouTube) en el que se ve el proceso de una pintura de gran formato en la que Simon Edmonson aplica unas manchas en el lienzo o desdibuja con un trapo en la mano y enseguida se retira hacia atrás. Con ese vídeo aprendí a esperar, a planear mi próxima pincelada, porque a veces nos sumergimos de tal forma que perdemos la perspectiva. Hay que dar un paso atrás, parar y pensar. Eso requiere un tiempo de espera y observación.
Y de esta forma conocí el trabajo del pintor al que también Jon, con quien no paro de aprender a mirar el arte con la visión más crítica constructiva que conozco, admira profundamente.
En la 5º y 6º imagen que comparto se ve la obra
titulada “En un lugar de Navarra” con la
que participó en el concurso de pintura Almuzara y el texto que la acompañaba,
relacionando un galgo corredor del Quijote con el zaguán de una obra de Pío
Baroja. Quedó en segundo lugar. Me ha costado mucho encontrar una imagen de su
obra completa, en los medios especializados en arte que cuentan la noticia no
se ha publicado, así que aquí la comparto.
“A quiet, memory-soaked space where light lingers on walls, and absence becomes its own form of presence.” Spazio Nuovo, galería de Roma con la que ha trabajado recientemente en Estampa 2024. Simon pinta del natural las figuras humanas con modelos en su estudio y recrea con maquetas físicas los espacios de interiores para un estudio realista de la luz, como en su maravilloso estudio de Velázquez “Sprezzatura”. Este contacto directo con lo matérico y puramente pictórico se está perdiendo y por eso mismo se convierte en una visión radical el rescatarlo, aunque a priori parezca solamente una postura clásica. Otro pintor al que admiro es Antonio Montalvo, quien también pinta del natural con modelos. Me lleva a pensar en la carrera y oficio de la arquitectura en que se va perdiendo el dibujo a mano en los procesos de conceptualización de las primeras ideas y se pierde la construcción de maquetas para desarrollar los proyectos y estudiar opciones. Las nuevas tecnologías ofrecen caminos rápidos, pero diseñar dibujando a mano es una herramienta de pensamiento muy valiosa. Simon incluso construyó el ventanal del salón del Real Alcázar donde están Las Meninas en grandes dimensiones en su nave.
No me entra en la cabeza que este año no haya sido representado en la feria de ARCO, en la que participa desde los años 80.
En mayo tendrá lugar su próxima exposición individual en la Galería Álvaro Alcázar. ¡Imposible perdérsela, amantes del arte!



















