Claire Denis y Anne Wiazemsky escriben juntas en 1994 el guión de esta película para una serie de la televisión francesa, que ambientan a mediados de los años 60 en un suburbio de París. La serie se llama Tous les garçons et les filles de leur âge y Claire Denis es invitada a realizarla junto con otros nueve cineastas como Chantal Akerman y Olivier Assayas. La pareja de guionistas traspasa los límites del ejercicio televisivo sobre la adolescencia y la música rock para convertirlo en un microcosmos de emociones femeninas.
La protagonista adolescente, Alice Houri (Cous-Cous), emprende la búsqueda de nuevas vivencias en un ambiente de mayor edad. Con ansias de experimentar, decide ir con su amiga a una fiesta de mayores, motivada por ser una buena oportunidad para dar nuevos pasos en su creciente curiosidad por las relaciones sexuales. Las dos amigas están muy unidas por una complicidad de miradas y sonrisas que hablan por sí solas. El hermano mayor de la protagonista ya está embarcado en ese otro mundo desconocido para ella, él ya se acuesta con chicas, él ya baila sobre la cama de su cuarto con energía, libera tensión a ritmo de rock...
Todo gira alrededor de lo desconocido, un universo por explorar y descubrir lo que se oculta detrás del misterio que la atrae. Unos hombres a los que observar y valorar en el filo entre la desconfianza y el deseo, entre el temor y la entrega. Un tira y afloja de sensaciones que va cambiando según los datos percibidos de la observación continua de cada gesto masculino.
Claire Denis también retrata posteriormente esa turbación femenina en Vendredi Soir, una mujer frente a algo que puede ser amenazante o placentero, según lo que se esconda detrás del rostro inquebrantable del personaje de Vincent Lindon, completamente desconocido y nuevo para ella, por eso más misterioso, y que pide ser descubierto. Se tambalea en la duda, se enfrenta a las barreras racionales de la precaución y le tienta la atracción por un hombre nuevo.
Ese momento prolongado de incertidumbre se desarrolla en el espacio reducido de un coche en ambas películas. Un hombre y una mujer recién conocidos comparten un habitáculo de ventanas oscurecidas por la noche, donde el silencio pesa más y las miradas se vuelven más graves, más atrevidas. En US go home el hombre del coche es un americano en Francia, interpretado de forma excelente por Vincent Gallo; la sonrisa de sus ojos no se olvida fácilmente. Vendredi Soir se desarrolla en un atasco una noche lluviosa. El elenco de actores y actrices del telefilm bordan sus papeles con una cercana naturalidad desde la sencillez y con grandes interpretaciones gestuales enmarcadas en los abundantes primeros planos. La naturalidad de sus interpretaciones destilan realismo puro, una confesión íntima de una parte de su vida personal, una visión sensible de las relaciones y las emociones en la adolescencia. A las dos protagonistas las interpretan Alice Houri y Jessica Tharaud y al hermano mayor, Grégoire Colin (Beau travail), quien se marca una escena de más de cuatro minutos de interpretación corporal a ritmo de rock que recuerda a Denis Lavant y sus bailes de total liberación.
La adolescente de US go home y la mujer de Vendredi soir son grandes observadoras, espectadoras de su entorno y de los que les rodean. Ellas deciden, por muy inexpertas y jóvenes que puedan ser. En la fiesta de US go home, ellas guían y deciden con qué cuerpo masculino andar, bailar, moverse. La elección de pareja en una selva de cuerpos. Deciden y eligen en los bailes de oscuridad y música rock de la época, en un guateque donde las palabras sobran. El movimiento lento de cuerpos abrazados bailando en medio del espacio contrasta con el estado estático de cuerpos cansados o rechazados en las sillas y sillones
alrededor de los que bailan. La vida adolescente como una fiesta de oportunidades y unas ansias atrevidas por lanzarse a sensaciones nuevas, a cuerpos desconocidos.
Claire Denis tiene una sensibilidad sobrenatural, en cada minuto de la película se perciben miles de intenciones, delicadeza y mimo en su manera de filmar, al tiempo que infunde un misterio muy personal, el misterio Denis, soledad y búsqueda en la oscuridad.
Publicado en Cineuá
https://www.facebook.com/Cineua/posts/1250071768353409
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martes, 24 de noviembre de 2015
domingo, 15 de marzo de 2015
THREE TIMES (Hou Hsiao-Hsien, 2005)
HOU HSIAO-HSIEN
Tiempos de amor, juventud y libertad (Three times)
Taiwan, 2005
Todo en las películas de Hsiao-Hsien respira pureza y gran sensibilidad. El reflejo de la bondad humana, heredada del maestro Ozu, subyace bajo las miradas tímidas de los dos protagonistas. Tras la atmósfera de gran intimidad, presente de manera continua, se esconden las pasiones y tensiones más profundas, tratando cada vez, en cada historia, de salir a la luz.
Sin apenas palabras los largos planos muestran unas emociones mudas, en el color y la lluvia de cada instante. El tempo del cine de HHH, bellamente marcado por la música y las miradas, requiere del espectador un paso hacia adelante y un acercamiento activo hacia su universo sensorial y el tiempo detenido. No vale con quedarse atrás, es imprescindible sumergirse y dejar que te absorba.
TIEMPOS DE AMOR
Escena de apertura -
SMOKE GETS IN YOUR EYES - The Platters
RAIN AND TEARS -Aphrodite´s Child
TIEMPOS DE JUVENTUD
SHU QI
lunes, 20 de octubre de 2014
CIRCUS CIRKÖR -Knitting Peace
CIRKUS CIRKÖR
Knitting Peace
Knitting Peace
El
show Knitting Peace de la compañía sueca Cirkus Cirkör ha pasado
fugazmente por Girona este mes y hemos tenido la gran suerte de poder presenciarlo. Este
espectáculo cuenta con un reducido grupo de artistas que idea sus propias acrobacias con imaginación, originalidad y virtuosismo. Se adaptan a un proyecto escenográfico que juega con estructuras textiles y esa mímesis dota al espectáculo de un carácter único, ya que consigue una fusión total entre el espacio y el movimiento, entre lo material que se transforma según avanza el tiempo y lo efímero de los impulsos fugaces que atraviesan, giran y destejen la arquitectura que les envuelve.
Las marañas que cuelgan, los entrelazados retales que se anudan y crean suelos, techos, y paredes porosas recuerdan a las obras artísticas del brasileño Ernesto Neto, por las que también se experimenta, no es un arte para comtemplar, sino para atravesar, subir, bajar, fundirse con las construcciones espaciales.
E R N E S T O N E T O
Y las figuras humanizadas, retorcidas y zurcidas que aparecen en escena recuerdan a la obsesiva obra de Louise Bourgeois, aquellas formas deformes, cuerpos y cabezas descosidas, como estas:
LO U I S E B O U R G E O I S
En esta obra se teje, pero también se desteje.
Un muro para ser atravesado, unos huecos para pasar por ellos, perderse y enloquecer...
En contraste con las marañas: el liso de las sábanas, el blanco de un dormitorio, juego y divertimento.
domingo, 28 de septiembre de 2014
Costa da morte (Lois Patiño, 2013)
COSTA DA MORTE
LOIS PATIÑO
Desde la distancia, la cercanía
Mirada de Galicia, mirada del mundo.
La naturaleza y el ser humano, las interacciones en el espacio vasto, en la inmensidad del absorbente paisaje.
Paisaje penetrante, cambiante, brumoso. Bruma tarkovskiana.
Niebla en el bosque, en el mar, la niebla de la muerte y la vida fugaz.
El tiempo filmado a través del mar y el cielo que nos engulle.
¿Quiénes somos, cómo somos, desde la distancia, desde la lejanía de nuestras voces cercanas?
Inmensidad e insignificancia.
domingo, 13 de julio de 2014
Chantal Akerman: Maniac Shadows 2013
CHANTAL AKERMAN: MANIAC SHADOWS, 2013
Galería Elba Benítez, C/ San Lorenzo, 11, Madrid
Galería Elba Benítez, C/ San Lorenzo, 11, Madrid
La video instalación Maniac Shadows (2013) de Akerman en la galería Elba Benítez se proyecta simultáneamente en las tres paredes del espacio expositivo. Y a su vez en la superficie más larga y a la que nos enfrentamos al entrar la proyección se divide en tres partes. Cada vídeo nos muestra una parcela de la vida de Akerman, filmada con planos fijos expuestos a los movimientos naturales en el interior de su casa, la cortina al viento, la luz del sol entrando por la ventana, su madre en la cocina, ella saliendo del baño. A través de los textiles, de los vidrios traslúcidos, las sombras fantasmas se mueven con libertad dentro y fuera del plano. A continuación o en paralelo salimos al exterior, a la vida de las calles filmando los movimientos de las gentes, libres sin percibir la cámara. En el exterior vemos las fachadas, con sus ventanas entreabiertas, sus interiores tras los muros. Los interiores en los que estamos en las proyecciones simultáneas. Después nos encontramos en la playa, las sombras fantasmas de quien graba en la orilla del mar, el agua se mueve, la cámara apenas. El frescor de la arena y las olas también transparentes. Como ella, como Chantal Akerman en sus primeras películas, transparente y directa. Tú, yo, él, ella (1974). ¿Había una película que refleje una desnudez de la autora tan sincera? Y las elaboradas y redondas vidas de la búsqueda o la pérdida de la independencia de la mujer, los viajes y Las citas de Anna (1978), los viajes en el laberinto de los mismos pasillos de una misma casa, la de Jeanne Dielmann, 23 quai du Commerce1080 Bruxelles (1976), pero una casa en evolución, los mismos paseos por los pasillos incrementan su gravedad una vez recorridos, el peso de las imágenes mudas siempre concentrando el lastre de una vida. De todas las vidas.
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sábado, 24 de mayo de 2014
Marguerite Duras. Fragmentos
¿Qué hay que hacer para no regresar? Hay que perderse. No sé hacerlo. Aprenderás. Quisiera alguna indicación para perderme. Hay que abandonar toda reserva mental, estar dispuesto a no saber nada de lo que antes se sabía, dirigir los pasos hacia el punto más hostil del horizonte, una especie de vasta extensión de ciénagas cruzada en todos los sentidos por mil taludes, no se sabe por qué.
Comienzo de El vicecónsul. Marguerite Duras
Habían bailado. Bailaron más. Él, con la mirada fija en un punto desnudo de su hombro. Ella, más baja, no miraba sino a la lejanía del baile. No hablaban.
...Era hermosa pero presentaba una palidez gris, a causa de la tristeza, de la lentitud de la sangre para remontar su cuesta...
Lol progresa cada día en la reconstrucción de ese instante. Incluso llega a captar algo de su fulminante rapidez, a deplegar, a aprisionar los segundos en una inmovilidad de una fragilidad extrema, pero que para ella resulta de una gracia infinita.
(...)Me gusta creer, como creo, que si Lol es silenciosa en la vida es porque ha creído, durante la brevedad de un relámpago, que esa palabra podía existir. Sería una palabra-ausencia, una palabra-agujero, con un agujero clavado en su centro, ese agujero donde se enterrarían todas las demás palabras. No se habría podido pronunciarla, pero se habría podido hacerla resonar.(...)
El arrebato de Lol V. Stein. Marguerite Duras
Comienzo de El vicecónsul. Marguerite Duras
Habían bailado. Bailaron más. Él, con la mirada fija en un punto desnudo de su hombro. Ella, más baja, no miraba sino a la lejanía del baile. No hablaban.
...Era hermosa pero presentaba una palidez gris, a causa de la tristeza, de la lentitud de la sangre para remontar su cuesta...
Lol progresa cada día en la reconstrucción de ese instante. Incluso llega a captar algo de su fulminante rapidez, a deplegar, a aprisionar los segundos en una inmovilidad de una fragilidad extrema, pero que para ella resulta de una gracia infinita.
(...)Me gusta creer, como creo, que si Lol es silenciosa en la vida es porque ha creído, durante la brevedad de un relámpago, que esa palabra podía existir. Sería una palabra-ausencia, una palabra-agujero, con un agujero clavado en su centro, ese agujero donde se enterrarían todas las demás palabras. No se habría podido pronunciarla, pero se habría podido hacerla resonar.(...)
El arrebato de Lol V. Stein. Marguerite Duras
lunes, 31 de marzo de 2014
Jeanne Dielman, 1976
Jeanne Dielman, 23 Quai du Commerce, 1080 Bruxelles
Chantal Akerman, 1976
Chantal Akerman, 1976
[...] Cuando Delphine Seyrig está sentada en un sillón durante minutos enteros en Jeanne Dielman, no sólo pensamos en un pasado cercano o remoto, de pronto nos damos cuenta de que si ella tenía tan bien organizada su vida era para no dejar ningún hueco en su día, era para no dejar lugar a la angustia del hueco.
¿A la suya solamente? No. No solamente.
Además, ella, sentada siempre con un delantal de cuadraditos azules y blancos en un sillón de terciopelo dorado, puede evocar también a otra mujer. Una mujer de los años cincuenta, o sesenta, o setenta, u ochenta, o noventa, o inclusive una mujer de hoy en día.
Y si el plano no estuviera ahí más que por algunos segundos, los segundos suficientes para hacer avanzar la narración, ¿tendría el tiempo de hacer pensar en todas esas mujeres y también en esos hombres sentados en algún momento de su vida? No, estoy segura de que no.
El tiempo no se encuentra sólo en el plano, existe también en el espectador que lo mira de frente. El espectador siente este tiempo en él. Sí. Aunque se haga el que se aburre. Y aunque realmente se aburra y espere el plano siguiente.
Esperar el plano siguiente es también sentirse vivir, sentir que uno existe. [...]
CHANTAL AKERMAN
jueves, 6 de febrero de 2014
TEXTO: SURCOS Y DANZAS: MEMORIAS DEL EXPRESIONISMO INCONSCIENTE
PUBLICACIÓN EN TENDENCIAS FASHION MAG
El test de Rorschach consiste en la realización de un diagnóstico sobre el subconsciente del sujeto objeto de estudio a partir de las analogías con objetos reales que éste establece a partir de una serie de manchas de tinta aleatorias, simétricas y no figurativas.
Teniendo en cuenta que su aportación ha sido determinante en la teoría del psicoanálisis, no resulta descabellado afirmar que su reverso lógico, es decir, la deducción de conclusiones acerca de la pisque de quien realiza las manchas, resulta tanto o más significativo que la de aquel que las observa. En este sentido, las pinturas de Alicia Castilla, resultado del trazo que fluye soberano al compás del impulso eléctrico, suponen un estimulante desafío para cualquier observador curioso. Con ecos al libérrimo espíritu de Pollock, los curvilíneos contornos de la serie “Surcos y Danzas” sugieren, en efecto, trémulos cuerpos contorsionados en el abrazo, como un instintivo bosquejo en negro sobre blanco de “La danza” de Matisse, y susceptibles de una segunda interpretación como organismos celulares indeterminados o complejos entramados neuronales. El carácter azaroso de este amplio espectro de improvisaciones en tinta sobre papel remite al expresionismo abstracto, sirviendo de válvula de escape del inconsciente y proponiendo, tal y como hacía Rorschach, un diálogo con el espectador. Una coherente recopilación bajo cuya apariencia fría y clínica late el pulso impetuoso de la emoción.
Por Carmen Cocina
El test de Rorschach consiste en la realización de un diagnóstico sobre el subconsciente del sujeto objeto de estudio a partir de las analogías con objetos reales que éste establece a partir de una serie de manchas de tinta aleatorias, simétricas y no figurativas.
Teniendo en cuenta que su aportación ha sido determinante en la teoría del psicoanálisis, no resulta descabellado afirmar que su reverso lógico, es decir, la deducción de conclusiones acerca de la pisque de quien realiza las manchas, resulta tanto o más significativo que la de aquel que las observa. En este sentido, las pinturas de Alicia Castilla, resultado del trazo que fluye soberano al compás del impulso eléctrico, suponen un estimulante desafío para cualquier observador curioso. Con ecos al libérrimo espíritu de Pollock, los curvilíneos contornos de la serie “Surcos y Danzas” sugieren, en efecto, trémulos cuerpos contorsionados en el abrazo, como un instintivo bosquejo en negro sobre blanco de “La danza” de Matisse, y susceptibles de una segunda interpretación como organismos celulares indeterminados o complejos entramados neuronales. El carácter azaroso de este amplio espectro de improvisaciones en tinta sobre papel remite al expresionismo abstracto, sirviendo de válvula de escape del inconsciente y proponiendo, tal y como hacía Rorschach, un diálogo con el espectador. Una coherente recopilación bajo cuya apariencia fría y clínica late el pulso impetuoso de la emoción.
Por Carmen Cocina
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DIBUJO Y PINTURA,
Exposición Sala "La Paloma",
Exposiciones,
Texto
martes, 10 de diciembre de 2013
L´eau froide (Olivier Assayas, 1994)
Adolescencia, búsqueda, huida, amor y desesperación.
Música de Janis Joplin, Leonard Cohen, Bob Dylan, Nico, Alice Cooper, ...
quemando los días, el presente y el futuro, quemándolo todo, ahora.
jueves, 24 de octubre de 2013
El Idiota de Dostoievski
Me acabo de terminar de leer El Idiota de Dostoievski y esta obra maestra se coloca como uno de mis libros preferidos con un personaje inolvidable y de una prosa inconfundible. Junto con Crimen y Castigo y Los Hermanos Karamazov, Dostoievski sigue estando a la altura de lo inalcanzable al poseer una mente de un genio del análisis psicosocial, modelo y maestro de tantos pensadores.
El retrato del personaje de esta novela, el príncipe Mishkin, al que ya estoy echando de menos, es de una personalidad fuera de lo común. Dostoievski estuvo años y años elaborando la psicología de Lev Nikolayevich, un hombre que desconcierta a quien se acerca a él y le conoce. Crea confusión por sus reacciones y pensamientos ya que se salen de lo establecido, pero su comportamiento es de una gran corrección. Dice lo que piensa sin miedo, con seguridad de sí mismo, pero con una ingenuidad excesivamente infantil que hace que le traten como a un idiota. Unas veces se muestra elocuente y reflexiona en público sobre cualquier tema con su característica tranquilidad, es un gran pensador, un intelectual atípico, pero sus ideas escandalizan. Y otras veces es un gran escuchador que no habla por su condición de observador del mundo, con un toque de timidez, y es su presencia la que invita a que acudan a él los caballeros a confesarle sus preocupaciones y las damas le confían sus indecisiones y cambios de rumbo. Mishkin tiene un imán para todos, es tal su humilde grandiosidad que todos se percatan de ella, pero al mismo tiempo le tratan de idiota, le tratan como a un hombre que no pertenece al mismo mundo ni a la misma forma de pensar o actuar que ellos. Rompe todas las convenciones sociales. Su epilepsia no le ayuda nada y todavía tienen una razón más para tildarle de enfermo idiota. Aglaya cruelmente le humilla en público, aunque en el fondo está enamorada de él. Lizaveta Prokofyevna parece que queda fascinada por el personaje, pero nunca casaría a ninguna de sus hijas con aquel idiota. Solo se ha sentido completamente en su ambiente rodeado de niños cuando vivía en Suiza, ellos eran puros como él y aprendían juntos de la vida. La bondad de Mishkin es arrolladora y el libro entero es un tratado de psicología asertiva. La expresión de los sentimientos con sinceridad sin herir a los demás. El distanciamiento de la realidad es tal, hay un abismo tan bestial entre el príncipe y la realidad, que asombra a quien lo lee. Es una visión de lo que le rodea pura, no contaminada, honesta, inteligente, con ese toque de inocencia y bondad que termina de retratar la búsqueda de la perfección moral que Dostoievski ha llevado a la cumbre de la literatura, de la psicología y la filosofía.
De las fotos de portada de los libros de El Idiota no me convence ninguna. Ninguna refleja realmente a Lev Nikolayevich. Así que me quedo con la imagen de su creador, que creo que es el que mejor representa los valores y mirada de El Idiota.
Y os invito a que le conozcáis, al que haya leido hasta aquí..., es un libro de más de 900 páginas, que decae un poquito en la parte central, pero que el resto es sumamente brillante, con un comienzo muy interesante y un final impactante que roza el terror psicológico y crea un tensión brutal. La vida misma y un outsider más. Me da pena haberlo terminado...
Transcribo algunos extractos que he seleccionado mientras leía:
Hablando de los niños cuando vivió en Suiza:
" Venían ahora a verme a menudo y a pedirme que les contara cuentos; supongo que los contaba bien porque les gustaba mucho escucharme. Más tarde estudié y leí solo para poder contárselos después a ellos, y así lo hice durante los tres años siguientes. Cuando más tarde todo el mundo, sin excluir a Schneider, me acusaba de hablar a los niños como si fueran personas adultas, sin ocultarles nada, respondía que me habría dado vergüenza mentirles, que de todos modos ya sabían todo lo que yo hubiera podido ocultarles, y que seguramente aprenderían cosas feas que de mí no aprenderían. Bastaba con que cada uno se acordase de cuando también era niño. Pero no estaban de acuerdo..."
Historia que cuenta Ippolit:
" En suma, aquello estaba en un horrible desorden. Desde el primer golpe de vista tuve la impresión de que los dos, el señor y la señora, eran personas decentes, reducidas por la pobreza a ese estado de degradación en que el desorden acaba por dominarlo todo y empuja a la gente a la amarga necesidad de encontrar en ese mismo desorden, que cada día va en aumento, una especie de acerba y quizá vengativa satisfacción"
Conversación con Aglaya:
"(...) He decidido dedicarme a la enseñanza y vengo contando con usted porque ha dicho que le gustan los niños. ¿Podemos dedicarnos juntos a la enseñanza, si no ahora, más tarde al menos? Podríamos ser útiles juntos; no quiero ser la hija de un general... Dígame: ¿es usted muy culto?
- ¿Oh, no, en absoluto!
-¿Qué lástima! Y yo que pensaba... ¿por qué lo habré pensado? En todo caso, usted será mi guía porque yo le he elegido.
- Eso es absurdo, Aglaya Ivanovna.
(...)
Sin responder a la pregunta de Natasha:
_(...) Dime amigo, -agregó, volviéndose rápidamente-, ¿por qué no contestaste a su pregunta? ¿Eres feliz o no?
-¡No, no, no!-gritó el príncipe con tristeza infinita.
-¿Nunca creía que dirías que sí!-dijo Rogoyïn con risa maliciosa y se fue de allí sin volver la cabeza.
Comienzo capítulo Uno, Parte Cuatro:
"Hay personas de las que es difícil decir algo que las caracterice inmediata y totalmente en su aspecto más singular y típico. Son aquellas quienes conmúnmente se llama "ordinarias", la"mayoría", quienes constituyen, en efecto, la gran mayoría de la sociedad. Lo más frecuente es que en sus novelas y cuentos, los escritores traten de escoger tipos sociales y representarlos de manera imaginativa y artística, tipos que en la realidad se encuentran rarísimamente y que, no obstante, son casi más reales que la realidad misma. Podkolyosin, el personaje de la comedia de Gogol, quizá sea en su aspecto típico una exageración, pero no es, ni mucho menos, una invención caprichosa. Piénsese en la multitud de personas inteligentes que han conocido a Podkolyosin a través de Gogol y que seguidamente han descubierto que muchísimos de sus conocidos se asemejan a Podkolyosin. (...)"El retrato del personaje de esta novela, el príncipe Mishkin, al que ya estoy echando de menos, es de una personalidad fuera de lo común. Dostoievski estuvo años y años elaborando la psicología de Lev Nikolayevich, un hombre que desconcierta a quien se acerca a él y le conoce. Crea confusión por sus reacciones y pensamientos ya que se salen de lo establecido, pero su comportamiento es de una gran corrección. Dice lo que piensa sin miedo, con seguridad de sí mismo, pero con una ingenuidad excesivamente infantil que hace que le traten como a un idiota. Unas veces se muestra elocuente y reflexiona en público sobre cualquier tema con su característica tranquilidad, es un gran pensador, un intelectual atípico, pero sus ideas escandalizan. Y otras veces es un gran escuchador que no habla por su condición de observador del mundo, con un toque de timidez, y es su presencia la que invita a que acudan a él los caballeros a confesarle sus preocupaciones y las damas le confían sus indecisiones y cambios de rumbo. Mishkin tiene un imán para todos, es tal su humilde grandiosidad que todos se percatan de ella, pero al mismo tiempo le tratan de idiota, le tratan como a un hombre que no pertenece al mismo mundo ni a la misma forma de pensar o actuar que ellos. Rompe todas las convenciones sociales. Su epilepsia no le ayuda nada y todavía tienen una razón más para tildarle de enfermo idiota. Aglaya cruelmente le humilla en público, aunque en el fondo está enamorada de él. Lizaveta Prokofyevna parece que queda fascinada por el personaje, pero nunca casaría a ninguna de sus hijas con aquel idiota. Solo se ha sentido completamente en su ambiente rodeado de niños cuando vivía en Suiza, ellos eran puros como él y aprendían juntos de la vida. La bondad de Mishkin es arrolladora y el libro entero es un tratado de psicología asertiva. La expresión de los sentimientos con sinceridad sin herir a los demás. El distanciamiento de la realidad es tal, hay un abismo tan bestial entre el príncipe y la realidad, que asombra a quien lo lee. Es una visión de lo que le rodea pura, no contaminada, honesta, inteligente, con ese toque de inocencia y bondad que termina de retratar la búsqueda de la perfección moral que Dostoievski ha llevado a la cumbre de la literatura, de la psicología y la filosofía.
De las fotos de portada de los libros de El Idiota no me convence ninguna. Ninguna refleja realmente a Lev Nikolayevich. Así que me quedo con la imagen de su creador, que creo que es el que mejor representa los valores y mirada de El Idiota.
Y os invito a que le conozcáis, al que haya leido hasta aquí..., es un libro de más de 900 páginas, que decae un poquito en la parte central, pero que el resto es sumamente brillante, con un comienzo muy interesante y un final impactante que roza el terror psicológico y crea un tensión brutal. La vida misma y un outsider más. Me da pena haberlo terminado...
Transcribo algunos extractos que he seleccionado mientras leía:
Hablando de los niños cuando vivió en Suiza:
" Venían ahora a verme a menudo y a pedirme que les contara cuentos; supongo que los contaba bien porque les gustaba mucho escucharme. Más tarde estudié y leí solo para poder contárselos después a ellos, y así lo hice durante los tres años siguientes. Cuando más tarde todo el mundo, sin excluir a Schneider, me acusaba de hablar a los niños como si fueran personas adultas, sin ocultarles nada, respondía que me habría dado vergüenza mentirles, que de todos modos ya sabían todo lo que yo hubiera podido ocultarles, y que seguramente aprenderían cosas feas que de mí no aprenderían. Bastaba con que cada uno se acordase de cuando también era niño. Pero no estaban de acuerdo..."
Historia que cuenta Ippolit:
" En suma, aquello estaba en un horrible desorden. Desde el primer golpe de vista tuve la impresión de que los dos, el señor y la señora, eran personas decentes, reducidas por la pobreza a ese estado de degradación en que el desorden acaba por dominarlo todo y empuja a la gente a la amarga necesidad de encontrar en ese mismo desorden, que cada día va en aumento, una especie de acerba y quizá vengativa satisfacción"
Conversación con Aglaya:
"(...) He decidido dedicarme a la enseñanza y vengo contando con usted porque ha dicho que le gustan los niños. ¿Podemos dedicarnos juntos a la enseñanza, si no ahora, más tarde al menos? Podríamos ser útiles juntos; no quiero ser la hija de un general... Dígame: ¿es usted muy culto?
- ¿Oh, no, en absoluto!
-¿Qué lástima! Y yo que pensaba... ¿por qué lo habré pensado? En todo caso, usted será mi guía porque yo le he elegido.
- Eso es absurdo, Aglaya Ivanovna.
(...)
Sin responder a la pregunta de Natasha:
_(...) Dime amigo, -agregó, volviéndose rápidamente-, ¿por qué no contestaste a su pregunta? ¿Eres feliz o no?
-¡No, no, no!-gritó el príncipe con tristeza infinita.
-¿Nunca creía que dirías que sí!-dijo Rogoyïn con risa maliciosa y se fue de allí sin volver la cabeza.
Comienzo capítulo Uno, Parte Cuatro:
Mishkin después de romper a disertar sobre lo cristiano en una reunión aristocrática:
"Ayer Aglaya Ivanovna me dijo que no hablara, e incluso mencionó los temas que no debía tocar. Sabe lo absurdo que soy cuando hablo de ellos. Tengo cerca de veintisiete años, pero sé que soy como un niño. No tengo derecho a expresar mi opinión. Siempre lo he dicho así. He hablado con franqueza solo en Moscú, con Rogoyïn... Leímos juntos a Pushkin..., todas sus obras. Él no sabía nada. No conocía siquiera el nombre de Pushkin. Siempre temo que mis maneras ridículas desacrediten el pensamiento o la idea principal. No sé cómo ordenar mis gestos. Son siempre opuestos a lo que digo, y eso incita a la risa y adultera la idea. Carezco del sentido de la proporción, y eso es o más importante... sí, eso es lo más importante. Sé que para mí lo mejor es permanecer sentado y no decir nada. Cuando insisto en permanecer quieto, doy la impresión de ser un individuo sensato y, por añadidura, me da tiempo para reflexionar. Pero ahora es mejor que hable. Empecé a hablar porque usted me miró de manera tan amistosa. ¡Tiene usted una cara tan simpática! Ayer prometí a Aglaya Ivanovna que permanecería callado toda la velada." (...)
No tiene desperdicio :) sigo transcribiendo:
" (...) Usted no se ofende porque le digo en su propia cara que es usted ridículo, ¿verdad? Y si es así, está presente en usted la sustancia de la vida. En mi opinión, ¿sabe usted?, es veces bueno ser ridículo- A decir verdad, es mucho mejor, porque ello permite que nos perdonemos unos a otros y nos humillemos. No se puede empezar con la perfección.. (...)"
"(...) y cómo puede uno, de veras, no ser feliz? ¡Oh, qué importan mi angustia y mis pesares si tengo la capacidad de ser feliz? ¿Sabe usted? No comprendo cómo puede uno pasar junto a un árbol y no sentirse feliz de verlo. Hablar con un hombre y no sentirse feliz de amarle (...)".
Aglaya
"(...) Usted no podía amar a un hombre tan simple como él, y probablemente se reía de él en secreto, porque lo único que puede usted amar es su propia ignonimia (...)"
Pavlovich
"(...) He llegado a la conclusión de que la causa fundamental de todo lo que ha pasado es lo que cabría llamar su innata inexperiencia (note esa palabra, príncipe: "innata"), como también su extraordinaria simplicidad y su fenomenal carencia de todo sentido de proporción (ocmo usted mismo ha reconocido en diversas ocasiones), y finalmente la enorme masa de convicciones meramente intelectuales que usted, con su extremada honradez, ha considerado hasta ahora sinceras, naturales y espontáneas.(...)"
lunes, 14 de octubre de 2013
Une femme mariée (Jean-Luc Godard)
Si Jules et Jim ha significado mi película favorita dentro de la Nouvelle Vague mientras he sido veinteañera, Une femme mariée se ha convertido en la favorita francesa ya de treintañera. Más reflexiva, menos loca, más juiciosa y reflexiva, pero no menos rompedora.
Godard y el universo femenino cargado de recurrentes dudas y miedos que conviven con la seguridad en una misma, la sinceridad y honestidad con los propios sentimientos.
Una película de preguntas formuladas en la intimidad de los encuentros, preguntas entre sábanas, sobre la piel... lanzadas entre amor y búsqueda.
Reflexiones sobre el presente, la inteligencia o la memoria. Un triángulo. Una película susurrada al oído, para quien quiera escuchar.
Saber qué siento, comprender qué me pasa. El presente es más fuerte que yo, no consigo controlarlo, se me escapa...
El blanco y negro y los encuadres hacen de este film una delicia fotográfica, la composición calculada, el movimiento en el espacio, el primer plano capta cada gesto milimétrico, tan natural y acompasado que parece estar leyendo una partitura, la mirada se posa, despega, se vuelve hacia nosotros, ahora sonríe, y después queda pensativa.
Utiliza el simbolismo, las manos que huyen, que oprimen, que acarician, los cuerpos que se tapan o destapan, que se muestran o se ocultan, las manos que se lavan, y las prendas que se ajustan. También mensajes subliminales, a modo de estallido inconexo, nos dicen, por ejemplo: ¡toma partido!
Una joyita sin pretensiones, sencilla pero rica en contenido, como la escritora suiza Fleur Jaeggy, nos cuenta mucho con muy poco, aparentemente inofensiva, nos desgrana un mundo oculto con una lucidez abrumadora, la gran diferencia es que aquí no hay tanto dolor, sino placer, es una experiencia del presente.
Susurros. Belleza. Cine dentro del cine. Música de cuerda, notas largas que hilan el tiempo.
Un tiempo repetido, un paralelismo entre cuerpos, pero con matices que lo diferencian. Las preguntas invertidas con respuestas simétricas. Una película espejo. Reflexiones sobre la vida y reflexiones sobre el cristal.
LOS SÍMBOLOS
LOS ENCUADRES
EL DESEO
LAS PREGUNTAS
LA MEMORIA Y EL PRESENTE
AMOR
viernes, 4 de octubre de 2013
3 Relatos cortos que más me han marcado
STEFAN ZWEIG
CARTA DE UNA DESCONOCIDA
Mujer, pasión y romanticismo condensados en un llanto mudo que deja huella, no se olvida.
FIÓDOR DOSTOIEVSKI
NOCHES BLANCAS
Siempre Dostoievski... Hombre, amor y esperanza en los paseos por la nieve de San Petersburgo
HONORÉ DE BALZAC
LA OBRA MAESTRA DESCONOCIDA
Arte, filosofía y revolución de la pintura en el París del siglo XVII
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