Siguiendo al azar una serie de obras de esta artista bilbaína podemos observar, tal vez, una dualidad entre lo frío y lo cálido, lo cerebral dominado por la técnica y la emoción. El aficionado pensará inmediatamente en la obra de la vanguardia y evocará consabidos nombres como los de Jackson Pollock o Vasily Kandinsky. En realidad, el uso de los lenguajes formales esconden símiles inevitables. Lo que marca la diferencia es la sensibilidad que se tiene a la hora de trabajar con ellos.
Tal vez por eso mismo el conjunto que Alicia ha denominado TINTAS, engloban una incipiente variedad. Se trata de una serie de ejercicios de improvisaciones a tinta donde existe una mayor libertad y donde el control permite que aflore lo subjetivo haciendo surgir el inconsciente. Las obras se contagian las unas a las otras creando extrañas relaciones de manchas extendidas que dejan jugar al azar. De esa forma se generan veloces asociaciones, se sugieren ideas embebidas de ellas mismas, pero que se proyectan hacia el espectador, entonces el diálogo con él es bienvenido.
En
DANZA #1 (2012), me resulta inevitable distinguir una procesión de
figuras conectadas entre sí, los tamaños incluso podrían representar
diferentes edades; lo mismo sucede en SURCOS (2013), podemos imaginar
una danza, parecida a una conocida obra de Matisse, al fin y al cabo al
comentárselo a la artista, descubrí que no era el primero en crear esa
asociación. Manchas y texturas orgánicas que respiran de manera
interna, ecos del surrealismo y del primer expresionismo abstracto. Una
variante de todo esto se da en INTERACCIONES URBANAS (2013), donde un
estilo neoplasticista converge con una idea de formas vivas y en posible evolución. ¿Estructuras que se expanden? Lo dejo a la elección del público espectador.
Y
ese es el secreto de Alicia Castilla, su mezcla de elementos subjetivos
con el aprendizaje. Lo racional configura los espacios y las formas,
pero su sentimiento estético moldea el resultado final. En sus series de
COLLAGES, las influencias cinematográficas o literarias son llevadas al
filtro de lo íntimo. De ese modo, podemos ver cómo en toda su obra,
Alicia Castilla plasma todo aquello que le influencia y le motiva: toda
una vida en clave.
José R. Camacho, Comisario de la exposición